Desde hace varios días he estado reflexionando sobre la redacción de un texto acerca de una película que me ha impactado profundamente por su contenido, guion y la manera en que aborda las relaciones sentimentales y sexuales a través de tres generaciones distintas.
Johanne es una joven que se enamora por primera vez de su profesora. Para preservar sus sentimientos, comienza a documentar sus experiencias y emociones por escrito. Estos descubrimientos terminan en manos primero de su abuela por la confianza que tiene con ella, y luego de su madre, lo que lleva a las tres mujeres a confrontar sus diferentes perspectivas sobre el amor, la sexualidad y el autodescubrimiento. Mientras tanto, Johanne navega entre la fantasía romántica y la realidad.
La forma en que se narra una historia cinematográfica sobre el descubrimiento sexual de una joven varía según el contexto y el país. En sociedades libres y tolerantes, el enfoque suele centrarse en el mundo interior de la protagonista, sin censura. La película, ganadora del Oso de Oro y dirigida por la noruega Haugerud, retrata de forma sutil y cuidadosa tanto la relación entre la joven y su profesora como el desenlace de la historia. Johanne confía primero en su abuela y luego en su madre, quienes, lejos de obstaculizarla, intentan comprenderla y apoyarla. Ambas sienten cierta envidia hacia la protagonista, quien escribe sobre sus experiencias de una manera inusualmente descriptiva para su edad, enfrentándose a la disyuntiva de decidir si ese texto debería ser publicado o no. Al final, los personajes se encuentran de manera natural y sin reproches, aunque con un leve asomo de celos por parte de su abuela, una escritora de éxito limitado, que siente envidia por la sencillez y belleza con la que su nieta es capaz de plasmar sus pensamientos.
Al final, todos los personajes se reencuentran, y la película da un giro relativamente sorprendente, pero que se siente más como una anécdota que como una solución a un misterio.
Es una película en que todo encaja de manera impecable y que transmite una gran bondad y comprensión entre las tres generaciones. He disfrutado mucho viéndola.







