Cada año, cuando llega este mes, que sin duda es uno de mis favoritos, resurgen los recuerdos de los finales de verano que inevitablemente me conducen a los comienzos de los cursos escolares que ya son inicios de cursos universitarios para mis dos nietas, Eva y Anita.
Ayer por la tarde, después de la comida familiar y tras cargar con sus pertenencias, maletas y tápers de comida de su abuela, nos despedimos, tan solo para una breve ausencia de unos días, ya que seguramente nos volveremos a ver el próximo fin de semana. Sin embargo, eso no impide el aire de despedida que se une a la sensación de nostalgia que me invade al recordar durante esa tarde y esta mañana los días en que las llevaba al colegio de primaria, cuando les llevaba las meriendas algunas tardes de entrenamiento y repasábamos cantando las tablas de multiplicar en el trayecto desde casa. Anecdóticamente, me sentí particularmente valorado como abuelo cuando Eva incluyó en sus objetos más queridos un pequeño dinosaurio de peluche que le compré durante nuestra visita a Dinópolis (Teruel) en octubre de 2013. La fecha precisa de ese viaje inolvidable que ella recuerda con tanta claridad. Gracias, Evita.
Ya he escrito varias entradas en esta misma web en las que menciono esas sensaciones y recuerdos, pero no puedo evitar volver a ello. Septiembre es un mes en el que disfruto de su luz, y sobre todo de sus aguas azules y tranquilas que suelen acompañarlo, y ahora también, debido al cambio climático, octubre, mes en el que suelo extender ese privilegio.
Feliz curso y que todo os vaya tan bien como os ha ido el verano, queridísimas nietas.








Eres el mejor, gracias por acompañarme siempre en cada paso que he dado❤️.
Te quiero mucho abuelo, como tú siempre dices lo que sucede conviene ❤️
Si, Anita, lo que sucede suele convenir.
Te he acompañado siempre, es cierto, y lo seguiré haciendo mientras mi cuerpo, mi corazón y mi mente resista.
Un beso y sigue tan trabajadora como eres desde tan pequeña.
Suerte
🥹🥹❤️❤️❤️❤️
Grande Evita.
Suerte 🍀
I Love You.
Setiembre, con su luz amarilla es mitad despedida y mitad comienzo.
Cada inicio de curso viajo a septiembres pasados, sobre todo los primeros días de curso, para lanzarme a nuevas ilusiones con toda la fuerza del pasado y del presente.
Poder disfrutar del paso del tiempo con vosotr@s es el mejor regalo.
Qué buena definición de septiembre, Ana ¡
Mitad despedida y mitad comienzo. Así es, y tú sentirás muchos más esa sensación por tu condición de profesora. Alumnos que no volverás a tener y otros que verás llegar cargados de ilusión y esperanza.
Sí, septiembre es mágico.